Llega un punto en que Claude Code se te queda corto en una sola conversación. Le pides que revise media docena de archivos para encontrar algo, y la sesión se llena de volcados de código que ya no necesitas. O quieres que investigue tres cosas a la vez y acabas haciéndolas una detrás de otra, esperando. La herramienta para romper ese techo se llama subagente, y la mayoría no la usa porque no entiende cuándo aporta y cuándo estorba.
Esta guía es para eso: entender qué es un subagente de verdad, cómo paralelizar trabajo, cómo escribir el encargo para que vuelva con algo útil, y —tan importante como lo anterior— cuándo NO tocarlo.
Nota
Un subagente es una sesión de Claude dentro de tu sesión de Claude. El agente principal lanza un hijo con su propio contexto, le da una tarea, y el hijo trabaja por su cuenta y devuelve un solo mensaje con la conclusión. Todo el proceso intermedio se queda en el hijo, no en tu conversación.
Qué es un subagente (y por qué no es "abrir otra pestaña")
La tentación es pensar en un subagente como una segunda ventana de chat. No lo es. La diferencia clave está en el contexto: el subagente arranca limpio, no ve tu conversación, hace su trabajo y te devuelve un destilado. No te trae los 40 archivos que leyó; te trae la frase que resume lo que encontró.
Eso cambia el modelo mental. En una sesión normal, todo lo que Claude lee se queda ocupando espacio y compitiendo por su atención. Cuanto más ruido acumulas, peor razona sobre lo que importa. El subagente es la forma de hacer el trabajo sucio fuera y quedarte solo con la respuesta.
Hay distintos tipos según los permisos: los de solo lectura, pensados para investigar y buscar sin tocar nada, y los que tienen permisos completos para ejecutar cambios. Elige el más restrictivo que sirva: para buscar dónde está definida una función, uno de lectura; para que aísle una refactorización larga, uno con permisos.
Para qué sirven: los tres usos que valen la pena
No todo se delega. Estos son los tres escenarios donde un subagente gana de calle:
- Investigar sin ensuciar el contexto. "Encuentra en qué archivos se usa este patrón y dime cuáles hay que tocar." El subagente lee 30 ficheros y te devuelve una lista de 5. Tu conversación no se entera del barrido, solo del resultado.
- Paralelizar trabajo independiente. Tres preguntas que no dependen entre sí se lanzan a la vez y vuelven juntas. Esto es lo que de verdad multiplica: no es que Claude trabaje más rápido, es que trabaja en tres frentes simultáneos.
- Aislar una tarea larga y autónoma. Una migración, un barrido de tests, una traducción masiva. Algo que tiene un objetivo claro, no necesita supervisión a mitad y produce un entregable cerrado.
El hilo común de los tres: tareas con un objetivo nítido y un final claro. Si no sabes describir cuándo el subagente ha "terminado", probablemente no es candidato a delegarse.
Cómo lanzarlos: en serie y en paralelo
Para lanzar un subagente, le describes la tarea al agente principal y le pides que la delegue. La pieza que casi nadie aprovecha es el paralelo: si pides varias tareas independientes en un mismo mensaje, Claude las reparte entre subagentes que corren a la vez y espera a que todas acaben antes de sintetizar.
Necesito tres investigaciones independientes, lánzalas EN PARALELO (un subagente cada una) y luego júntalo todo:
1. Dónde y cómo se valida el formulario de newsletter en este repo (archivos + función).
2. Qué proveedor de email está cableado actualmente y dónde se configura la API key.
3. Si hay tests que cubran el alta de suscriptor, y cuáles.
Cada subagente devuelve solo: rutas de archivo absolutas + 2-3 líneas de conclusión. Nada de volcar código entero.Fíjate en dos detalles del encargo. Primero, "EN PARALELO": estás dejando claro que las tres son independientes y pueden correr juntas. Segundo, el formato de salida ("rutas + 2-3 líneas, nada de volcar código"): sin esto, cada subagente te devuelve un muro de texto y pierdes la ventaja de tener el contexto limpio.
El reverso: cuando una tarea depende del resultado de otra (B necesita lo que produjo A), no hay paralelo posible. Eso va en cadena, en la misma conversación o con subagentes secuenciales, no a la vez.
Buenas prácticas: el encargo lo es todo
Un subagente es tan bueno como su brief. Como no ve tu conversación, todo lo que no le digas, no lo sabe. Tres reglas:
- Objetivo, alcance y formato de salida, explícitos. Qué quieres, hasta dónde puede llegar y cómo te lo devuelve. "Encuentra X" es vago; "encuentra X en
src/, ignora tests, devuélveme rutas absolutas y una línea por hallazgo" es accionable. - Pide el destilado, no el proceso. El valor del subagente es que filtra. Si le dejas devolver todo lo que leyó, has cambiado un contexto sucio por otro. Exige conclusión, no transcripción.
- Una tarea, un subagente. El mismo principio que rige una sesión sana: un objetivo por agente. Si metes tres temas dispares en un solo encargo, el subagente los hará a medias.
Consejo
Si vas a lanzar un subagente de escritura sobre una tarea larga, dale su propio espacio aislado (una rama de Git, o un worktree si tu flujo lo soporta). Así trabaja sin pisar lo que tú tienes a medias, y tú revisas el resultado de golpe en lugar de ver cambios apareciendo en vivo.
Y una práctica de oro para la investigación: no dupliques el trabajo. Si delegaste una búsqueda a un subagente, no la hagas también tú "por si acaso" mientras esperas. Espera el resultado. El error clásico es lanzar el subagente y, ansioso, ponerte a leer los mismos archivos: tiras dos veces del mismo hilo.
Cuándo NO usar subagentes
Esta sección importa tanto como las anteriores, porque el abuso de subagentes es tan común como el desuso. No los uses cuando:
- La tarea es pequeña. Si la haces tú más rápido que explicándola, explicarla es perder el tiempo. Delegar tiene un coste fijo de arranque y contexto; por debajo de cierto tamaño, no compensa.
- Hay dependencias en cadena. Si el paso B necesita el output del A, no hay nada que paralelizar. Forzarlo solo añade fricción.
- Necesita ida y vuelta contigo. El subagente trabaja de un tirón y devuelve una sola respuesta. Si la tarea requiere que tú decidas a mitad de camino, mantenla en la conversación principal donde puedes intervenir.
- Ya sabes el archivo y el dato exacto. Para mirar UN valor en UN fichero que ya tienes localizado, abrirlo es instantáneo. Mandar un subagente a buscar lo que ya sabes dónde está es burocracia.
La regla resumida: delega cuando el trabajo es grande, independiente y de objetivo claro; hazlo tú cuando es pequeño, dependiente o exploratorio en abierto.
El modelo mental que lo cambia todo
Deja de pensar en Claude Code como "un asistente" y empieza a pensar en él como "un asistente que puede contratar a otros". Tú diriges; los subagentes ejecutan frentes paralelos y te traen informes. Tu trabajo deja de ser hacer, y pasa a ser repartir y sintetizar.
Cuando interiorizas eso, la pregunta en cada tarea cambia. Ya no es "¿cómo lo hago?", sino "¿esto lo hago yo o lo delego, y si lo delego, qué necesita saber para volver con algo útil?". Esa segunda pregunta —objetivo, alcance, formato de salida— es la que separa a quien usa subagentes para acelerar de verdad de quien solo añade ruido. Empieza por una sola delegación bien escrita: un encargo de investigación, con su formato de salida claro. Cuando veas volver el destilado limpio en lugar del muro de texto, ya no querrás trabajar de otra forma.
